Título Original: Azul y no tan rosa
AKA: My Straight Son / Blue and Not So Pink
Director: Miguel Ferrari
Guión: Miguel Ferrari
País: Venezuela
Año: 2012
Género: Drama
Duración: 120 min.
Idioma: Español
Subtítulos : NONE
Elenco: Guillermo García, Ignacio Montes, Hilda Abrahamz, Carolina Torres, Elba Escobar, Juan Jesús Valverde, Beatriz Valdés, Aroldo Betancourt, Daniela Alvarado, Alexander Da Silva, Sócrates Serrano, Arlette Torres, Juan Carlos

Diego, un fotógrafo de éxito, decide formalizar su relación con Fabrizio yéndose a vivir con él, pero, de manera inesperada, se ve obligado a hacerse cargo de su hijo Armando, que vive en España y al que no ha visto desde hace años. El chico llega con una maleta cargada de reproches, de modo que a Diego no le resultará fácil restablecer la relación afectiva con él. En tales circunstancias, un grupo de radicales homófobos le propinan a Fabrizio una brutal paliza que lo deja en coma.




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10 comentarios

  1. Fantastica, emocionante, y todos los adjetivos que queráis. Gracias Daniel por subirla, pensé que no podríamos verla. El noventa por ciento de las películas que subes , no se estrenan en los circuitos normales de cine en España, y gracias a ti podemos verlas. Saludos desde España.

  2. Buena película, incide en la realidad que todavía existe en el mundo, en la intolerancia; emociona y deja un mensaje de esperanza. Justa ganadora del Goya.

  3. Koka

    Tan sólo por el cariño y la valentía con que está hecha, por traer un mensaje de esperanza y por hacer taquilla y triunfar en festivales, viendo de país con una situación social, política y de tolerancia con deficiencias, ya merece el aplauso y el aprobado.

  4. Dann_I9

    Usualmente, los humanos necesitamos ponerlo todo en palabras. No importa si es un garabato en un papel o bits en una memoria; lo hacemos para expresarnos, y para intentar hacerle saber al resto que estamos vivos. Por eso, creo que la necesidad de “comentar” el arte es tan imperiosa: qué te pareció tal película, me encanta tal director, tal autor, tal pintor, tal bailarín…; dejando de lado aquellos que lo hacen para intentar sobreponer su opinión sobre la de los demás, nos expresamos para decirle al resto de las personas que sentimos algo. Que sentimos el arte, cualquiera sea su manifestación.
    Sin embargo, hay ocasiones en las que sobran las palabras. Tal vez sea la inmediatez, tal vez sea la sensación pomposa (“fluffy”) que me dejó dentro, pero no creo que sea necesario hablar sobre si la película es buena o no, si son buenos personajes o no, porque será redundante. Cualquiera que la haya visto no necesitará decirlo, porque, en muy pocas ocasiones en la vida (nos gusta creer) nos vamos a quedar con esta sensación; y cualquiera que no la haya visto, vayan y háganlo.
    Muchas veces me molestan las historias que tienen moraleja, por no decir que siempre; me parece que no es el que cuenta la historia el más apropiado para decir qué es bueno y malo, bien dice Stephen King que lo preciado es la resonancia (cosa que Delirio dice con otras palabras también), que te mueva, que te toque algún hilo Y esta historia, aparte de lograr eso, también deja un mensaje por no decir hermoso, vital: sé feliz y deja que los demás sean felices.
    Me pesa mucho no haber podido ir a verla en taquilla, pero a veces las cosas y las circunstancias no lo permiten. Pero yo sabía que tarde o temprano nos íbamos a encontrar (?).
    Sin duda alguna, de nuevo, las palabras sobran.

    Es irónico que diga eso y haya escrito tanto, ¿no? Pero bueno, complejo de humano, ya saben… muchas gracias, muchísimas, por postearla, Hefes.
    Ten lindo día/tarde/noche,
    Dan.

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