En los últimos días he estado muy pensativo. Siempre trato de meter en un cajón todos esas cosas que me hacen sentir mal y triste. Un cajón en algún lugar apartado de mi mente pero siempre terminan apestando todo el lugar. Y eso lo vengo haciendo desde hace tantos años que de vez en cuando todo revienta y todo lo que creía oculto sale a cobrarme factura.

He estado recordando y estoy seguro que nadie nunca me ha dicho “te amo”. Es decir, puede que me lo hayan dicho de forma informal, en un comentario, como un “decir” pero jamás en el contexto que es importante. Y eso nunca me había molestado, pero ahora que lo pienso es bastante patético de mi parte. 

Puede resultar difícil de creer pero nunca nadie me ha dicho te amo…

No quiero entrar en el terreno de los “porqués” ya que francamente conociéndome a mi mismo saldría destruido. Porque mi pero enemigo soy yo mismo. Una manera de lidiar con todo esto es atacándome a mi mismo. Recuerdo una vez que una persona a la que quise mucho iba a empezar a decirme cosas desagradables, y lo paré en seco al decirme a mi mismo cosas tan horribles que no le quedó mas remedio que callarse. Ahí descubrí que si yo me atacaba primero los demás no lo harían, y no podrían lastimarme. Sobre todo si se trataba de personas a las que amaba.

Aun acostumbro a hacerlo. Me juzgo muy duramente y me culpo de todas las cosas malas.

Y en ocasiones hasta me odio…

Quizás si fuese físicamente bello quizás alguna vez hubiesen dicho “te amo”, aunque hubiese sido mentira. Tengo la firme creencia que solo la gente atractiva tiene el amor gratis. Es como el dinero, hay mucho en el mundo pero está mal distribuido.

Si, se que me dirán que el primer amor que hay que conquistar es el amor propio. Pero he descubierto que a veces la mejor forma de descubrir el amor propio…

…es en los brazos de otro.

Saben, si aman a alguien de verdad, díganselo. Aunque la otra persona no sienta lo mismo por ustedes. A veces subestimamos el poder de una palabra. Si el amor está mal repartido, repartamos amor por el mundo. No solo demos amor al amor correspondido. La amistad es amor, la gentileza es amor. Regalar tiempo es amor.

Soy una persona un poco rota, pero siempre actuó con el corazón. Y ya lo hago sin miedo. No se si es por todo lo que he aprendido, o no se si es porque ya no se puede romper más…

lo que ya está roto.

1 comentario

  1. Koka

    Desconozco la situación en general y no quiero meter la pata, pero la depresión y los estados de ánimos bajos se pueden tratar y combatir. Se sale de todo. Hay técnicas y tratamientos que ayudan, pero sobre todo es importante rodearse de buena gente con la que poder conversar y pasar buenos ratos.
    Si nadie te ha dicho te amo, es porque no te has relacionado con las personas adecuadas. Algunas personas tenemos esa tendencia, pero suele ser “culpa” nuestra. Una “culpa” entre comillas, porque no somos conscientes. Hablar con gente o ir a terapia con la mente abierta, puede ayudar a darnos cuenta de todo esto.
    Nadie se rompe. El cuerpo no se rompe, la mente solo se daña pero se puede curar. Espero que encuentres el camino y la forma de ser feliz. Créeme que SE PUEDE. Busca ayuda y, sobre todo, aléjate de personas tóxicas o que no te aporten felicidad.
    Y también piensa que a veces nos cuesta decir lo que sentimos a los demás. Fíjate bien que seguro que más de una persona te está diciendo que te aprecia con sus actos.
    Mucho ánimo a todo el que esté pasando una mala época. Por favor, buscad la forma de salir de ahí. Os aseguro que se puede vivir en paz incluso en medio de una tormenta eterna. Besos y cariño para el que lo necesite.

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